La sonrisa, que da trabajo encontrar en el rostro habitualmente adusto de Razo desbordó por sus ojos. Todavía tenía el casco puesto cuando, apenas puso un pie bajo del auto No. 7 de Motorcraft, lo saludó el equipo. Gritos y arengas por radio mientras realizaba las características donas
Xavi venció en el complicado óvalo del Ecocentro y esta es la segunda vez que gana en esta plaza, además su triunfo número 11 en NASCAR México, derrotando nada menos que a José Luis Ramírez de Dizolvin Flux, Vomisin y Nenuco que cruzó la meta segundo y a Alex de Alba de Sidral AGA que fue tercero, en una batalla que tuvo emoción sobre el final.
“Ganar no tiene precio, pero más se festeja cuando se cosechan una importante cantidad de puntos para el Chase”. Junto con el trofeo, más allá de haber subido a la parte más alta del podio, para Razo significó el haber logrado romper una mala racha: “El auto funcionó muy bien, agradezco de corazón al equipo de Tame Racing”.
Ramírez aclaró que el segundo escalón del podio tiene un sabor muy especial porque arrancó desde atrás: “Este resultado es para el equipo y toda la familia y para demostrarles a aquellos que hablan mal de nosotros, que somos grandes”,
El potosino Alex de Alba consideró que la última bandera amarilla lo perjudicó porque ya venía alcanzado al líder: “Pero fue parejo para todos, a unos los benefició y a otros los perjudicó, lo bueno es que continúo sumando puntos importantes”.
La siguiente fecha de NASCAR México Series se correrá el 1 y 2 de agosto en el Súper Óvalo Potosino.